Las chicas de Jarrai o de la Sección Femenina
Llama Juan R. esta mañana a Arthur para contarle que han detenido a uno de sus clientes. Verán, este tipo de noticias procedentes de Madrid, a mí no me desasosiegan mucho. Tenemos muy claro que sucesos así pueden acontecer y para ello estamos preparados.
En cambio, Juan R. no está de ningún modo tranquilo, dado que es la primera experiencia que tiene en este sentido. Piensa que a él podrían relacionarlo con el cliente detenido en el curso de una más que posible ampliación de esa operación policial.
Arthur me dice que ha hecho sus averiguaciones y que no tiene nada que temer. Cabría la posibilidad de que el cliente envolviera directamente a Juan R. en el curso de la investigación, pero como las personas que se relacionan comercialmente con nuestro club son inteligentes, saben que, ante problemas policiales o judiciales, se deriva una mayor utilidad para ellos si no se implica a ninguno de los socios en esos asuntos.
Hemos aplazado la comida que teníamos con Natxo para mañana. Arthur ha reservado en Adolfo, restaurante que parece mentira que siendo uno de mis favoritos de Málaga, aún no lo conozca él.
Hammed hoy no estaba en el batzoki, Lurdes que nos ha atendido nos ha dicho que tiene un gripazo (al igual que sus niñas). Ella, aunque no tiene el "toque chef" que atesora su marido, prepara unos guisos del recetario de la Sección Femenina bastante sabrosos. Lurdes y Hammed son de la opinión de Vázquez Montalbán respecto al mencionado recetario.
Ya que estabamos con la Sección Femenina y dado que nos encantan los paralelismos, hoy hemos jugado a establecerlos entre tal organización y Jarrai (o como se llame ahora). Saben que ambas organizaciones recomiendan (bueno la Sección Femenina, recomendaba en tiempos del caudillo) a las chicas: no te pintes, no lleves escotes, utiliza ropas oscuras, no presumas, no frecuentes antros de perversión juvenil...
También les encantan los bailes y trajes regionales. En la Sección Femenina, me contó mi tio, era donde se aprendían esas manifestaciones folklóricas; por otro lado, en las manifas batasunas siempre hay chicas vestidas como la de la etiqueta del Anís La Asturiana y dantzaris.
Además Jarrai aconseja a las mozas respecto a las consignas políticas de la siguiente forma: "No es necesario que reflexiones sobre ellas. Simplemente asimílalas y hazlas tuyas". La verdad es que ésto pudo ser dicho por Pilar, Franco´s sister y jefaza de la Sección Femenina.
Nos hemos comido una olla de fabes con almejas y hemos hablado de San Francisco en el verano del amor, del LSD, de Owsley Stanley, de Blue Cheer, Jefferson Airplane, Grateful Dead...También de Laura Nyro y de Margo Guryan. Hemos admirado la elegancia hippie de los años sesenta
He hablado con Juan R. hace un rato y preveo mosqueo. El dealer debe una cifra considerable y nuestro hombre de Boston entiende, ante el más que posible crédito fallido, que la deuda ha de provisionarse en la sociedad. En mi opinión y supongo que también en las del Sr. Burgos y de Arthur, el crédito fallido se lo ha de imputar el propio Juan R.; que ante la posibilidad de incidencias como la presente, debiera asegurar los mecanismos de cobro.
Me dispongo a escuchar el "If I Could Only Remember My Name" de David Crosby, 1971. Despues de cenar veré "Life Aquatic", ¿será posible que todavía no la haya visto?
Mañana tengo un día ajetreado...pero no se preocupen, ya les contaré


diqueSi dijo
Al leer sobre folklore me ha venido a la mente la imagen que se repite en los actos institucionales del País Vasco. Cuando bailan el aurresku frente al atónito personal invitado. Porque una cosa es verlo en televisión y otra muy distinta ser el objeto que motiva los saltos y patadas de ese ser solitario que, con un par, se toma el tiempo que necesita hasta acabar la pieza. No me van los bailes regionales pero en una jota tienes el consuelo de verte rodeado de otros que enseñan el refajo al mismo ritmo que tú. En el aurresku ni eso.
Tuve un novio vasco, del mismo Bilbao, que me tomó el pelo diciendo que le encantaban los concursos de bertsolaris. Entiendo que estén tan serios porque debe ser muy difícil improvisar los bertsos pero sigo sin saber porqué siempre llevan las manos metidas en los bolsillos.
Me quedo con "If I Could Only Remember My Name"...
30 Noviembre 2005 | 02:15 PM